Si eres amante del chocolate o te gusta preparar recetas saludables, seguro has visto en las etiquetas palabras como “cacao” o “cocoa amarga”. A simple vista parecen lo mismo, pero no lo son. Hoy en Manitodo te contamos sus diferencias y cuándo usar cada una.
🍫 El cacao: la versión más pura
El cacao proviene directamente del fruto del árbol del cacao. Sus semillas se fermentan, se secan y se muelen, dando como resultado un polvo natural, sin procesar y lleno de sabor.
Por ser tan puro, el cacao conserva más antioxidantes, minerales y nutrientes que benefician al corazón, aportan energía y mejoran el estado de ánimo. Su sabor es intenso y amargo, por eso se usa mucho en recetas saludables o con endulzantes naturales, como dátiles o miel.
☕ La cocoa amarga: más suave y práctica
La cocoa amarga, en cambio, es cacao que ha pasado por un proceso de tostado y, a veces, de alcalinización. Esto le da un sabor más suave y menos amargo, ideal para postres, galletas o bebidas calientes.
Aunque pierde un poco de nutrientes durante el proceso, sigue siendo una opción deliciosa para disfrutar el sabor del chocolate sin azúcar añadida.
🌰 Entonces, ¿cuál elegir?
Depende de lo que busques:
- Si quieres un toque natural, intenso y nutritivo, elige cacao.
- Si prefieres una textura más suave y un sabor más clásico, la cocoa amarga será tu aliada.
Ambas son excelentes opciones para tus preparaciones, y lo mejor es que cada una aporta su propia magia al resultado final.

